México arresta a general por caso de estudiantes desaparecidos

Las autoridades mexicanas arrestaron a un general retirado y otros tres miembros del ejército por presunta conexión con la desaparición de 43 estudiantes en el sur de México en 2014, anunció el gobierno el jueves.

El subsecretario de Seguridad Pública, Ricardo Mejía, dijo que entre los detenidos estaba el ex oficial que comandaba la base del ejército en la ciudad de Iguala, estado de Guerrero, en septiembre de 2014, cuando secuestraron a los estudiantes de una escuela de maestros radicales.

Mejía dijo que se esperaba un cuarto arresto pronto, y más tarde un funcionario del gobierno con conocimiento del caso que habló bajo condición de anonimato para discutir el asunto confirmó que otro miembro del ejército había sido arrestado.

Mejía no dio nombres de los detenidos, pero el comandante de la base de Iguala en ese momento era José Rodríguez Pérez, entonces coronel. Apenas un año después de la desaparición de los estudiantes y con las familias de los estudiantes desaparecidos ya levantando sospechas sobre la participación militar y exigiendo el acceso a la base, Rodríguez fue ascendido a general de brigada.

El funcionario del gobierno que habló bajo condición de anonimato confirmó que Rodríguez fue arrestado y dijo que estaba detenido en una instalación militar. La fuente diría sobre los otros arrestados solo que dos eran oficiales y el tercero era un soldado alistado.

El mes pasado, una comisión de la verdad del gobierno que reinvestigó el caso emitió un informe que nombraba a Rodríguez como el presunto responsable de la desaparición de seis de los estudiantes.

El subsecretario de Gobernación, Alejandro Encinas, quien encabezó la comisión, dijo el mes pasado que seis de los estudiantes desaparecidos supuestamente fueron mantenidos con vida en un almacén durante días y luego entregados a Rodríguez, quien ordenó que los mataran.

El informe calificó las desapariciones como un “crimen de Estado”, enfatizando que las autoridades habían estado monitoreando de cerca a los estudiantes de la escuela de maestros de Ayotzinapa desde el momento en que salieron de su campus hasta su secuestro por parte de la policía local en el pueblo de Iguala esa noche. Un soldado que se había infiltrado en la escuela estaba entre los estudiantes secuestrados y Encinas afirmó que el ejército no siguió sus propios protocolos y trató de rescatarlo.

“También hay información corroborada con llamadas telefónicas de emergencia al 089 donde presuntamente seis de los 43 estudiantes desaparecidos fueron retenidos durante varios días y con vida en lo que llaman el viejo almacén y de ahí fueron entregados al coronel”, dijo Encinas. “Los seis estudiantes habrían estado vivos hasta cuatro días después de los hechos y habrían sido asesinados y desaparecidos por orden del coronel, supuestamente el entonces coronel José Rodríguez Pérez”.

Numerosas investigaciones gubernamentales e independientes no han logrado llegar a una sola narración concluyente sobre lo que les sucedió a los 43 estudiantes, pero parece que la policía local sacó a los estudiantes de varios autobuses en Iguala esa noche y los entregó a una banda de narcotraficantes. El motivo sigue sin estar claro. Nunca se han encontrado sus cuerpos, aunque se han encontrado fragmentos de huesos quemados con los de tres de los estudiantes.

El papel del ejército en la desaparición de los estudiantes ha sido durante mucho tiempo una fuente de tensión entre las familias y el gobierno. Desde un principio hubo dudas sobre el conocimiento de los militares de lo sucedido y su posible participación. Los padres de los estudiantes exigieron durante años que se les permitiera registrar la base militar en Iguala. Recién en 2019 se les dio acceso junto con Encinas y la Comisión de la Verdad.

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